La importancia de los aprendizajes escolares


La familia es una institución que se encarga de formar al sujeto en su propio círculo y enviarlo al mundo de las realidades con las herramientas necesarias, pero ¿Cómo impacta la familia en la formación educativa?  Como padres debemos ser conscientes de lo que necesitamos para los pequeños, todos queremos que nuestros niños sean buenos ciudadanos y profesionistas, pero como familia ¿Qué estamos realizando por ellos? ¿Los motivamos? ¿Les damos las herramientas necesarias para la vida? ¿Los enviamos a la escuela? ¿Los preparamos para la vida? ¿Estamos conscientes de sus necesidades de aprendizaje? Estas y otras muchas cuestiones no hacemos con respecto a nuestra forma de actuar, como familia ¿Cómo estamos contribuyendo en los aprendizajes de los pequeños sujetos? ¿Los estamos guiando de la forma correcta?


Existen contextos sociales que favorecen la relación entre la escuela y la familia; por ejemplo, en algunas ciudades, familias de origen rural presentan un desfase cultural en las practicas sociales y metas de desarrollo. Las costumbres y tradiciones de estos grupos se adquieren en el seno del hogar sin darle mucha importancia a la educación institucionalizada. Los maestros destacan una tradición entre saberes aptos para la vida cotidiana de los pueblos y los que se requiere en la ciudad. Las habilidades con las que cuentan estas familias no son necesarias e, incluso, son vistas como signo de falta de responsabilidad, interés o amor hacia sus hijos (Macias, 2013, Albarrán, 2015). Taracena (2013) menciona que entre las causas por las cuales niños y niñas indígenas de origen rural en las ciudades rompen con la escuela está el hecho de no corresponder al modelo del alumno que la escuela como institución quiere; por tanto, se da una falta de reconocimiento por parte de la escuela y, a menudo, es la misma institución la que los excluye.

La escuela forma parte del proceso de desarrollo personal de los niños ya que cuando están en casa solo se desenvuelven con su medio familiar, claro, allí aprenden a cómo realizarlo fuera de esa zona de confort, dentro de la escuela el niño experimentará nuevos aprendizajes y desarrollará sus habilidades. Los niños que faltan a la escuela pueden tener situaciones que son muy difíciles, estas situaciones pueden ser: una cirugía, un accidente, un caso familiar imprevisto, el fallecimiento de un ser querido, la situación económica, el desinterés, la falta de empatía de los propios padres.

Un matiz que se introduce a esta perspectiva enfatiza otra función social de la educación. Se plantea que ésta no sólo produce individuos capaces de ajustarse a la sociedad, sino que también reproduce las diferencias existentes y las profundiza. Siguiendo a Althusser (en Peralta, 1996) la escuela prepara a los sujetos para desempeñar diferentes tipos de funciones “de explotado”, de “agentes de la explotación”, de “agentes de la represión”, o de “profesionales de la tecnología”; propósitos que se lograrían mediante el sistema de cualificaciones y de la forma de ordenamiento social de la institución escolar.

Así mismo como es vital enviarlos a la escuela necesita que también tenga una puerta abierta para los padres de familia por las situaciones tan difíciles que pasan cos niños, no ser ciegos ni sordos frente al Bullying, a la deserción escolar, el acoso, se dice que se trabaja para mejorarlo, pero hace falta hacer mucho más que eso, claro necesitamos una escuela segura pero también padres de familia comprometidos con los niños y su educación.

 

 

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